¿Quién  no ha sucumbido alguna vez a los placeres del azúcar?. Ese maravilloso bizcocho casero que nos recuerda a nuestros ancestros, el delicioso chocolate que me hace olvidar las penas, el pastelito de turno siempre tan atractivo, el croissant o la madalena con el amado café de la mañana.

Debemos reconocer que estos pequeños placeres se han vuelto tan cotidianos y tan necesarios que… ¿cómo voy a prescindir de ellos si me hacen tan feliz?. Y realmente es así  porque el azúcar favorece la secreción de la dopamina, la hormona del placer y la felicidad.

A veces no somos conscientes de como el azúcar maneja nuestras vidas. Ya oigo alguno decir: ¡qué barbaridad! ¡eso no es verdad!. Si tan fácil fuera ¿podrías dejar de tomar comidas o bebidas  dulces durante un largo periodo de tiempo?.

El azúcar tiene el peligro de considerarse como un  alimento que provee de energía, con lo que se introduce en nuestra dieta de una forma muy arbitraria, sin embargo, a  veces no sabemos realmente que es lo que estamos comiendo y las consecuencias de ello.

Incluso las personas que no suelen tomar pasteles o bollería toman frecuentemente dosis de azúcar en numerosas bebidas,  alimentos ya preparados, productos embasados de cualquier índoles. La industria alimentaria lo utiliza para potenciar el sabor.

 

Estas son las 12 buenas razones para dejar de tomar azúcar:

1)  Porque el azúcar blanco está completamente exento de nutrientes y el azúcar moreno suele ser una estafa de la mayoría de las compañías azucareras.

2)  El azúcar blanco desmineraliza el organismo.  Para ser metabolizado, absorbe el calcio del cuerpo creando deficiencia de este mineral, lo que provoca  descalcificación ósea.

3)  Su exceso provoca obesidad,  juntamente con el cúmulo de otros azúcares mas aglutinados y densos como son los cereales: pan blanco, harinas, etc.

4)  Provoca un gran deterioro dental  y es origen  de inflamaciones, dolores  y alteraciones de encías.

5)  Está detrás de alteraciones mentales, como la hiperactividad, bipolaridad, depresión , etc.  por sus efectos tóxicos sobre el cerebro y el sistema nervioso.

6)  Su consumo provoca una reacción de “montaña rusa” en el equilibrio de la insulina, lo que finalmente altera el páncreas y  en consecuencia lleva a la diabetes.

7)  Es altamente adictivo, según investigaciones científicas,  más que la cocaína. Su dependencia genera un progresivo deterioro del sistema inmunológico y desequilibrio del sistema hormonal.

8)  Provoca inflamación crónica en los tejidos, origen de enfermedades degenerativas como  artrosis,  arterosclerosis,  cáncer, etc.

9)   Porque sacrificamos nuestra salud en pro de los intereses de unos pocos,  que se benefician del gran negocio del azúcar.

10)  Porque falsamente queremos llenar con el azúcar y productos dulces los vacios emocionales, manteniéndonos en el engaño.

11)  Porque las poderosas compañías azucareras conocen nuestros puntos vulnerables, para saber vendernos lo que más les interesan.

12)  El “dulce veneno blanco” actúa lentamente pero seguro, acidificando el organismo y llevándolo al deterioro celular.

Hay alternativas mucho más saludables que nos permitirían disfrutar del agradable dulzor de la vida ¿Te animarías a hacer el cambio?.

 

María Ruíz